El calentamiento: Esa parte olvidada y fundamental de la sesión (PARTE: 1).

Llegas al gimnasio, con poco tiempo para entrenar o demasiadas ganas de empezar con tu sesión de entrenamiento. Además has andado del coche hasta la sala, o en el mejor de los casos has ido hasta el gimnasio andando, por lo que ya vienes “caliente”, y piensas que el tiempo que tardas en calentar, mejor lo dedicas a un par de series extra, que seguro que te hacen progresar mucho más… Grave error, saltándote el calentamiento no solo estarás comprando papeletas para lesionarte, sino que además, estarás limitando tu rendimiento en la sesión, desaprovechando las primeras series del entreno, que además suelen ser las más pesadas, y las que deberías exprimir al máximo.